Las crines. Marc COLELL. Presentación en Barcelona 2026. No llegiu (Poblenou)




 Cada vez me cuesta más salir de casa, reunirme con personas; también me supone un gran esfuerzo saber que me reuniré con gente afín, incluso con algún conocido. También me supone un esfuerzo viajar en Metro; los transbordos, los pasillos, llenos los sábados de gente en todas partes y su inquietante necesidad de ir a algún sitio, no estar quieto, ese movimiento continuo que produce el aburrimiento. Esta vez no era diferente de otras veces, esas otras veces en las que me interesa o un libro o un autor, tal y como ocurrió hace unos días con María Negroni o con Juan Andrés García Román. No me interesaba la presentación de sus libros, pero sí conocerlos como autores. Hoy, en Marc Colell, coincide el interés por el libro «Las crines» y por el autor, es su presentación en «La Juanita» de Barcelona, un lugar en el que me encuentro como en casa. Este libro ha sido el ganador del premio de novela Café Gijón 2025 y lo publica Siruela, una editorial con olfato literario bajo el patrocinio del Ayuntamiento de Gijón. La persona que se encargó de acompañar y deshojar el libro fue Fernanda García Lao, a la que conozco y leo por la editorial Candaya, actriz, dramaturga, poeta y novelista, una mujer sorprendente, que a veces se camufla, se acerca, se aleja e intuye los secretos de esta sociedad esquizofrénica mejor que nadie, sólo hay que leerla. Después de varios días de lluvias y vientos, a pesar de ser sábado de carnaval, la librería se llenó con todos los lectores que debían venir y Marc Colell, que reside fuera de Barcelona, se sintió prudentemente feliz y agradecido. 

 


«Las crines» es una novela de paisajes contados por un hombre que viaja a la pampa argentina y su enorme naturaleza, los sonidos, sus noches, los habitantes que aparecen alrededor de la casa, esa quinta en la que se alojará unas semanas. La casa enorme, la soledad, el miedo; y  esos habitantes dispersos: un gaucho joven que le servirá de guía por el paisaje, por las costumbres, un pastor, su hija, sus animales, las parrilladas de carne, los perros, los carniceros, todo un conjunto minimalista que ya vimos en la película “Historias mínimas” de Carlos Sorín (2002), que ni siquiera eran actores. En la novela de Colell, sus personajes ni siquiera son personajes; pareciera que en cualquier momento se fueran a difuminar:  sus voces, sus formas y maneras, lo que ocurre y lo que no, la sombra de un carro y de las casuarinas o las acacias, la simpatía por el loco, los sapos o un coche abandonado. El narrador le cuenta a la dueña de la casa, “la señora”, sus descubrimientos en una complicidad de la que somos partícipes; así la historia va tomando cuerpo y conciencia con total naturalidad, todo mediante capítulos cortos que te llevan de un lado a otro, te van meciendo. 

 

En la presentación salió Borges, Juan José Saer, Leila Guerriero, Diego Sánchez Aguilar, pero sobre todo «Caballo en el salitral», ese magnífico cuento breve de Antonio Di Benedetto, lo que sin duda alguna marcó el ritmo de la noche en la NoLlegiu, entre lo que es o debe ser y lo que no, en literatura. 

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